Picudo rojo|Distintos daños y tratamientos.

Picudo rojo: Características.

El picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), es un coleóptero de la familia Curculionidae, debe su nombre a su colorido color rojo, y mide entre 3 y 5 centímetros, aprox. Es originario del Sudeste asiático y la Polinesia, pero se ha ido extendiendo de forma continuada por zonas de clima templado de África, América y Europa.

A pesar de ser una plaga de reciente introducción en el territorio español, es muy conocida entre las poblaciones de palmeras, ocasionan grandes problemas en jardines, parques y cultivos, perforando los troncos mediante túneles y galerías, lo cual debilita enormemente la palmera, llegando a ocasionar hasta la muerte de esta. Aunque puede afectar a otras especies, se alimenta de palmeras, como la palmera de coco, canaria, de aceite y datilera, principalmente.

Ciclo de vida del picudo rojo

Las hembras aprovechan las heridas no cerradas de las palmeras y la base de las hojas, para depositar sus huevos. Al cabo de un tiempo eclosionan las larvas, las cuales pueden llegar a alcanzar hasta 5 cm de longitud, y se alimentan en el interior del tronco o en la base de las hojas. Cuando culmina su último estadio larvario, elaboran un capullo de color marrón con las fibras de la propia palmera, donde terminará su metamorfosis y después de un tiempo emergen los escarabajos adultos.

Los adultos presentan una colocación llamativa y fácil de distinguir, son de color marrón-rojizo, la cabeza termina en un morro alargado muy característico, con una longitud entre 2 y 5 cm, y se les puede encontrar debajo de la base de las hojas.

En el tórax presenta unas manchas redondeadas, y los élitros que protegen las alas, presentan líneas rayadas de color negro.  Los huevos tienen forma ovalada y color blanquecino brillante. Las hembras pueden llegar a depositar entre 300 y 400 huevos en el tejido blando de la corona de la palmera, y sobre las heridas del tronco.

Larva del picudo rojo

La fase del desarrollo que más afecta a las palmeras es la larva. Las hembras depositan los huevos sobre heridas en el tronco y la corona de la palmera. Una vez que eclosionan las larvas del picudo rojo, se introducen dentro de la palmera para alimentarse en su interior, llegando a alcanzar los 5 cm de longitud, al final de su desarrollo.

Son apodas, por lo que no presentan patas visibles, de color amarillento y con una capsula encefálica bien diferenciada de color marrón oscuro y brillante, con unas fuertes mandíbulas, adaptadas para cortar y triturar materia vegetal. Una vez que termina su etapa de larva, construyen unos capullos con materia vegetal de la palmera, de 4 a 6 cm de longitud en la base de las hojas, y se encierran en ellas para culminar su metamorfosis, donde permanecen en estado de pupa.

Como la mayoría de las larvas de los insectos, si diferencian del resto de fases por tener un apetito muy voraz. Sus potentes mandíbulas les permiten excavar galerías desde las axilas de las hojas hasta la corona, donde se alimentan vorazmente en su interior. Los daños que ocasionan pueden tardar tiempo en ser visibles, pero en muchas ocasiones son irreversibles, ocasionando la muerte prematura del árbol. Esta fase está condicionada por la influencia de la temperatura, por lo que en invierno su actividad disminuye, y ocasiona más daños en climas templados.

Reproducción del picudo rojo

Las bajas temperaturas afectan al ciclo de vida del picudo rojo, por ello los climas templados son más sensibles a padecer esta plaga, siendo capaz de completar su ciclo de vida en 3 o 4 meses, lo que supone unas 3 generaciones anuales.

Esta plaga posee una capacidad reproductiva y de colonización enorme, la hembra durante su etapa adulta puede llegar a poner entre 300 y 400 huevos, los cuales deposita sobre un árbol sano. Al eclosionar los huevos surgen las larvas, que para alimentarse excavan galerías en el interior de la palmera. Una vez que han completado su fase larvaria, elaboran un capullo con ayuda de sus propias mandíbulas y utilizando fibras vegetales de la palmera, donde se encierra para completar su metamorfosis. El papel principal de los adultos es aparearse y colonizar nuevas palmeras, por lo que no provocan directamente daños a los árboles.

Aunque existen diferentes tratamientos, su control es complicado debido a que en la misma palmera se pueden encontrar diferentes fases del desarrollo, en especial en climas cálidos, donde no hay una parada vegetativa. En los meses de invierno su actividad disminuye, siendo más activos en los meses de primavera y verano.

Cómo saber si tenemos plaga del escarabajo picudo rojo de las palmeras

Para saber si una palmera está siendo atacada por este escarabajo, es muy importante estar atento a los síntomas que puede presentar la palmera. Aunque en muchas ocasiones cuando se presentan signos visibles, el ataque es muy grande y el árbol está muy dañado. Las palmeras sanas en lugares donde hay presencia de picudo rojo, se deben tratar con tratamientos preventivos, ya que pueden presentar un aspecto sano durante varios meses, mientras que sus tejidos están siendo atacados por innumerables larvas.

Algunos de los síntomas del picudo rojo que pueden presentar las palmeras, cuando son atacadas por este escarabajo son:

Coloración oscurecida de las hojas centrales,

Las hojas más externas caídas,

♠ las hojas centrales presentan los extremos retorcidos,

♠ un aspecto decaído de las hojas más tiernas del penacho central, y es fácil observar fragmentos de hojas roídos sobre la cola o sobre los hijuelos en forma de V.

♠ Además, con frecuencia se puede observar la presencia de capullos adheridos en la base de las hojas, y adultos o larvas del insecto desplazándose por el árbol o suelo, junto con perforaciones o galerías en la base de las hojas (axilas) o cortes de poda, un aspecto aplomado y decaído de la corona de hojas, y en Phoenix dactylifera exudaciones gomosas en el tronco.

Se debe hacer hincapié en que el tratamiento preventivo para esta plaga es muy importante, debido a que los ataques suelen ser muy números, los síntomas pueden ser visibles al cabo de meses, y en muy poco tiempo los daños pueden ser irreversibles, llegando a acabar con la vida de la palmera.

Cómo ataca el picudo rojo a las palmeras

Esta plaga afecta a diferentes especies de palmeras, pero las más afectas son la palmera canaria (Phoenix canariensis) y la palmera datilera (Phoenix dactylifera).

Las larvas excavan túneles y galerías dentro de la palmera mientras se alimentan, los daños ocasionados pueden llegar a afectar a la totalidad de la corona, debilitando y causando al cabo de unos meses la muerte de la palmera, si no recibe ningún tratamiento a tiempo.

El picudo rojo adulto puede utilizar sus alas para desplazarse, lo que le permite abandonar la palmera donde creció, en busca de una pareja con la reproducirse.

Después la hembra volverá a utilizar sus alas para buscar una palmera sana, donde depositar sus huevos, lo cual conlleva que se pueda extender fácilmente a las palmeras colindantes. En ocasiones como medida preventiva, se debe proceder a la tala de las palmeras afectadas y transpórtalas a un lugar seguro, para evitar su propagación.

Daños del escarabajo picudo rojo en las palmeras

El picudo rojo es una de las plagas más temidas para las palmeras, pues los daños ocasionados por su ataque, suelen suponer la muerte para la palmera afectada, debido al gran número de ejemplares que la invaden y el comportamiento voraz de estos.

Las larvas se alimentan de los tejidos vegetales más tiernos de las palmeras, para ello se alojan en su interior y excavan galerías por el tronco y la base de las hojas, siendo las encargadas de ocasionar los mayores daños a estos árboles.

Como consecuencia, las palmeras se debilitan quedando expuestas a otras enfermedades, y puede ser dañada su yema apical, lo cual implicada que la palmera deje de crecer.

Cuando el nivel de infestación es elevado y los daños en los vasos vasculares son irreversibles, la palmera puede llegar a morir, por ello existen diferentes tratamientos fitosanitarios que pueden acabar con la plaga y salvar la palmera. Por el contrario, el papel fundamental de los adultos es dispersar la especie y colonizar nuevas poblaciones de palmeras, sin ocasionar grandes daños a las palmeras.

Tratamiento fitosanitario del picudo rojo

En la actualidad existen diferentes tratamientos fitosanitarios para la plaga del picudo rojo, pero antes de llevar a cabo cualquier tratamiento, lo más importante es dedicar un tiempo a la observación del árbol a tratar.

Dependiendo del lugar donde se ubique la palmera, el estadio larvario en el que se encuentre el insecto, así como su localización y su nivel de infestación, será más recomendable utilizar un tratamiento u otro, siempre garantizando la mayor seguridad para personas y animales, y siendo respetuosos con el medio ambiente. También es importante destacar, que se deben realizar tratamiento durante todo el año para eliminar el picudo rojo, especialmente en primavera y verano, debido a que su actividad es mayor en los meses calurosos.

Uno de los métodos culturales que hay que tener en cuenta en zonas de picudo rojo es la poda. Estos insectos sienten una mayor preferencia por los arboles con heridas abiertas, como las provocadas por la poda de las hojas, atrayendo a nuevos escarabajos.

Por ello, se recomienda no realizar podas nuevas en lugares próximos a focos infectados por este insecto. En el caso de realizarlas, lo más aconsejable es llevarlas a cabo en invierno, cuando el picudo rojo es menos activo.

Los restos de poda se deben quemar o retirar a puntos de control oficial. Una técnica muy utilizada es la dendrocirugía, consiste en eliminar de forma mecánica las zonas afectadas, afectando en ocasiones a la corona. Los restos de la poda deben ser retirados a vertederos controlados.

El tratamiento químico está indicado especialmente para la corona y las larvas, como protección frente a las heridas. Algunos de los tratamientos más utilizados son la endoterapia, consiste en introducir un insecticida a través del tronco de las palmeras afectadas mediante inyecciones.

Y tratamientos en tierra, consiste en regar la tierra con insecticida sistémico, las raíces absorben el producto y se distribuye por todo el árbol, llegando a las larvas de la plaga.

También existen tratamientos biológicos de carácter tanto preventivo como curativo. Consiste en utilizar parásitos naturales para acabar con la plaga, como nemátodos entomopatógenos y hongos entomopatógenos.

El picudo rojo en canarias

En el 2005 se detectó la presencia del picudo rojo en el archipiélago canario, las labores llevadas a cabo para erradicar los daños devastadores de estos insectos dieron sus frutos, y en el 2016 se declaró zona libre de picudo rojo, siguiendo la normativa comunitaria, tras capturarse 3 años antes un ejemplar en la isla de Fuerteventura.

Esto supone que es uno de los primeros lugares donde se ha conseguido acabar con la plaga por completo, pero no sin consecuencias. Durante ese tiempo el picudo rojo acabó con la vida de unas 670 palmeras de Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife.

El picudo rojo en Alicante

En los últimos años el picudo rojo ha atacado con fuerza Alicante, pero sin lugar a duda quien más lo está sufriendo es Elche. Desde que el 2005 se detectase este escarabajo en el Palmeral protegido de Elche, considerado como el mayor de Europa, se han realizado innumerables labores para acabar con la plaga.

Uno de los mayores problemas es detectar a tiempo los ejemplares afectados por el picudo rojo, ya que cuando se manifiestan los síntomas está muy dañado y es complicado su tratamiento. Por ello, este mismo año se ha presentado un estudio que se está llevando a cabo para salvar el Palmeral de Elche, con ayuda de los cernícalos (Falco tinnunculus). Estas aves rapaces son capaces de detectar la presencia de larvas de picudo rojo, lo que permite realizar tratamientos antes de que los síntomas sean visibles.

Picudo rojo en Valencia

Valencia es un lugar susceptible de padecer grandes plagas de picudo rojo, según fuentes de la Concejalía de Medio Ambiente cuenta con casi 19.000 palmeras en suelo público. En el 2007, se detectó por primera vez la presencia de este escarabajo, y desde entonces se han llevado a cabo diversas tareas para controlar la plaga.

Durante el 2007 y 2009 se llevaron a cabo labores de tala de los árboles afectados, mientras que a partir del 2009 se realizan tratamientos químicos y biológicos durante 4 veces al año en las palmeras más vulnerables, recurriendo a la poda terapéutica en las zonas más afectadas por el escarabajo.

 

 

 

 

 

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