Control Biológico de Plagas

Qué es el Control biológico de plagas

El control biológico se puede definir como un conjunto de técnicas que pretenden contralar las plagas y enfermedades, con la ayuda de los enemigos naturales que las ocasionan, de esta forma se pueden reducir las pérdidas económicas en agricultura, forestación o productos químicos. Plagas como las carcomas, termitas, ratas producen grandes daños económicos en nuestra edificaciones y enseres personales.

La globalización, el cambio climático y los cultivos intensivos, han generado un impacto negativo durante los últimos años dentro del sector agrícola, lo que ha supuesto que cada vez sea más complicado y costoso controlar las plagas y enfermedades del campo utilizando productos químicos. Además, todo ello ha provocado la aparición de nuevos individuos resistentes a determinados compuestos.

Control de plagas: Tipos de control de plagas

  • Control físico de las plagas

Con ello se pretenden cambiar el medio ambiente físico en el que vive una plaga, para reducir sus efectos en el cultivo. Bajar la temperatura, humedad, insolación o fotoperiodismo son algunos de los procesos más utilizados. Por ejemplo: controlar la humedad o fuentes de humedad suele ser efectivo para mantener a raya los pececillos de plata y a las cucarachas en nuestro hogar.

  • Control genético de las plagas

Principalmente, consiste en controlar una determinada plaga modificando los individuos de la misma especie. Algunas de las técnicas más empleadas es la suelta de machos estériles y el cultivo de variedades resistentes a la plaga. En el primer caso, se sueltan gran número de machos del insecto plaga, los cuales compiten con los fértiles por aparearse con la hembra, disminuyendo la población. Y en el segundo caso, se seleccionan los ejemplares más resistentes y se cultivan.

  • Control químico de las plagas

Los compuestos químicos utilizados para el control de plagas, contienen sustancias tóxicas para la plaga, lo que permite controlar a corto plazo las poblaciones de individuos que están ocasionando una enfermedad. Dependiendo del tipo de patógeno se utiliza un tipo diferente de compuesto, por ejemplo, para ácaros se utiliza un acaricida o para los hongos un fungicida.

  • Control etológico de plagas

Consiste en modificar directamente el medio natural, con la finalidad de hacerlo menos favorable al desarrollo de plagas, contando con la ayuda de prácticas etológicas o culturales. La preparación de suelos, rotación de cultivos, densidad de siembra, fecha de siembra e asociación de cultivos, son algunas de las prácticas que se llevan a cabo para evitar que se propague la plaga o que se desarrolle.

Control biológico de plagas ventajas y desventajas

Algunas de las principales ventajas y beneficios que ofrece el uso del control biológico de plagas se describen a continuación:

  • A largo plazo puede que se erradique completamente la plaga, debido a que la fauna depredadora puede establecerse en el cultivo, y actúe sobre los enemigos de forma habitual.
  • Cuando se usan químicos las plagas pueden desarrollar resistencia a estos, por el contrario, los depredadores naturales no tienen efectos secundarios negativos, ni desarrollan resistencia a ellos.
  • Los compuestos químicos son poco selectivos. Sin embargo, el control natural de las plagas es muy específico y muy eficaz para controlar un tipo específico de plaga.
  • Se disminuye el impacto medioambiental y agrícola que tienen los químicos, favoreciendo la recuperación de un ecosistema sostenible, lo que hace que plaga y depredador se encuentren en equilibrio y no ocasiones perdidas económicas en los cultivos.
  • En agricultura ecológica se puede utilizar sin problema, ya que es un sistema de control de enfermedades respetuoso con la fauna natural y permite el desarrollo de una agricultura sostenible.
  • Sustituye a los productos de síntesis química que pueden ser muy perjudiciales para la salud.
  • Algunas de las desventajas que presenta el control biológico de plagas, se describen a continuación.
  • La utilización de depredadores naturales es muy efectiva a largo plazo. Mientras que, a corto plazo, es más complicado obtener resultados positivos visibles.
  • En plagas muy extendidas y persistentes es necesario buscar alternativas en compuestos de síntesis química, ya que los depredadores naturales no pueden hacer frente a todos los individuos.
  • Se debe llevar a cabo un trabajo de investigación previo. Previamente a la utilización de depredadores, se tiene que reconocer la especie y sus hábitos.
  • No siempre está disponible la cantidad de depredadores que se necesita para acabar con la plaga, por lo que se tiene que recurrir a otra estrategia.
  • Cuando se sueltan los depredadores naturales en un cultivo, no siempre permanecen en el mismo cultivo, debido a que pueden volar y diseminarse por los cultivos próximos.
  • La fauna natural depende de las condiciones climáticas, en ocasiones pueden favorecer más a la aparición de una plaga que a los depredadores.

Métodos de control biológico de plagas

Dependiendo del tipo de plaga, existen diferentes métodos de aplicación, los principales métodos se explican a continuación:

  • Método de Inoculación.

Este método consiste en introducir dentro del cultivo, ya sea en invernadero o al aire libre, insectos y otros artrópodos beneficiosos que actúen como enemigos naturales de las plagas y enfermedades.

De forma periódica se deben ir introduciendo en la finca los artrópodos, en números reducidos. Con ello, se espera que antes de que la plaga empiece a ocasionar perdidas relevantes, los individuos puedan controlar la población enemiga, reproducirse, y multiplicar su número de forma natural, lo cual ayudará a erradicar la plaga a largo plazo.

Los depredadores más utilizados pertenecen a los géneros: Asquersonia, Paesilomyces, Lecanicilium (sin. Verticilium), Metarhizium y Beauveria.

  • Método Clásico

Este método se caracteriza por introducir un agente de control biológico a largo plazo. Se libera un parasitoide o predador en el cultivo, con la intención de que este controle los insectos o microorganismos que puedan provocar una plaga.

  • Método de Inundación

Este método pretende controlar una plaga a muy corto plazo, depende exclusivamente de los insectos que son liberados y no de su progenie.

Consiste en liberar un gran número de organismos o crías en la primera fase. El éxito de este método depende de que los individuos que han sido liberados, encuentren y eliminen la plaga, antes de dispersarse por otros cultivos o pasar a ser inactivos y reproducirse.

  • Método de Conservación

Con este método se debe tener paciencia, sus efectos se podrán observar a largo plazo y es difícil de llevar a cabo. Sin embargo, es uno de los métodos más seguros y puede ser aplicado desde que se está preparando el terreno para el cultivo.

Consiste en un cambio de actitud, modificando el ambiente o las practicas existentes, para conseguir proteger y fomentar la aparición de enemigos naturales en los cultivos, que disminuyan el efecto que la plaga pudiese ocasionar. Es un método preventivo y anticipado, debido a que antes de que aparezca la plaga, los depredadores ya están dentro del cultivo esperándolos.

Por un lado, se recomienda el cultivo de gramíneas y plantas perennes, en alguna zona dentro del campo de cultivo, así se fomentará el hábitat de fauna beneficiosa. Por otro lado, se recomiendo un uso correcto y reducido de insecticidas químicos, ya que estos pueden matar a la fauna beneficiosa, ocasionando un desequilibrio y la proliferación de las plagas.

Qué son los controladores biológicos de plagas

Son los depredadores naturales de una plaga, ayudan a mantener a raya los parásitos de las plantas y cultivos, y evitan que su número crezca descontroladamente, siendo los mejores aliados de la agricultura.

Los controladores biológicos más utilizados son los insectos, dependiendo del tipo de plaga se debe utilizar una especie u otra, debido a que cada uno tiene una dieta diferente o se sienten más atraídos por un tipo que por otro.

Su manejo también requiere de experiencia y práctica, son muy delicados y deben ser guardados en unas determinas condiciones de temperatura, humedad y luz, además se deben de alimentar hasta su puesta en libertad. La cantidad de enemigos naturales que se deben liberar depende del número de plantas infectadas y las dimensiones de la plaga.

Para conseguir una mayor efectividad, se deben tener en cuenta las condiciones climáticas, ya que las altas temperaturas o lluvias pueden ocasionar una muerte prematura a los depredadores. Uno de los depredadores más conocidos son la mariquita de siete puntos que siente un apetito voraz por los pulgones, ayudando a controlar su plaga.

Parasitoides para el control biológico de plagas

Si se habla sobre las relaciones que mantienen unos organismos con otros, la mayoría de la gente sabría cuál es la principal diferencia entre parásito, no le ocasiona la muerte al huésped, pero se aprovecha de él, y depredador, no mantiene a sus presas mucho tiempo con vida tras su captura, sin embargo, seguramente no lo tendría tan claro con parasitoide.

Pues bien, un parasitoide es un insecto que deposita sus larvas dentro (endoparásito) o en la superficie (ectoparásito) de otro organismo, estas se desarrollan hasta la etapa adulta provocando la muerte al huésped, por lo está a caballo entre depredador y parasito.

El estadio larvario de los parasitoides se alimenta del cuerpo de un solo insecto o artrópodo hospedador, y matan a su hospedador con el fin de completar su ciclo vital. La mayoría se incluyen dentro del orden de los himenópteros (avispas, abejas y hormigas), y actúan como controladores naturales de las plagas, regulando las poblaciones enemigas de los cultivos.

Los parasitoides están considerados como agentes esenciales de control biológico sobre algunas especies de insectos, y unos magníficos controladores de plagas en los cultivos de todo el mundo, ya que depositan sus huevos en muchos ejemplares y actúan antes de que su número sea muy elevado.